Jorge Romero encabezó uno de los movimientos internos más relevantes en la historia reciente del Partido Acción Nacional: la aprobación por mayoría de una reforma integral a los Estatutos Generales que busca transformar de fondo su forma de organización, su relación con la ciudadanía y sus mecanismos de selección de candidaturas. La votación marcó el inicio de una nueva etapa de apertura democrática, modernización institucional y fortalecimiento ético dentro del PAN.
La dirigencia nacional presentó esta transformación como una respuesta directa a una exigencia social que llevaba años acumulándose: terminar con los procesos cerrados, los acuerdos cupulares y las designaciones internas sin consulta a la base social. Con esta reforma, el partido busca recuperar legitimidad frente a un electorado cada vez más crítico de los partidos tradicionales.
1. El cambio más visible: primarias abiertas a la ciudadanía
El eje central de la reforma impulsada bajo el liderazgo de Jorge Romero es la modificación al artículo 93 Bis de los estatutos, con el que se institucionalizan las Elecciones Primarias Abiertas como método de selección de candidaturas. Esto significa que ya no solo la militancia decidirá quiénes serán los abanderados, sino que la ciudadanía en general podrá intervenir en la elección.
Este cambio rompe con décadas de prácticas cerradas y coloca al PAN en una ruta similar a sistemas de selección más abiertos usados en otras democracias del mundo.
2. Encuestas con metodología científica como segundo filtro
Además de las primarias, la reforma establece que las encuestas con metodología científica serán un mecanismo formal de definición de candidaturas. El objetivo es que los perfiles no solo sean competitivos al interior del partido, sino que tengan aceptación social comprobable ante el electorado.
Este doble sistema —primarias y mediciones técnicas— busca eliminar las candidaturas impuestas y reducir el margen de decisiones discrecionales.
3. Regreso del poder de decisión a la sociedad
Durante la presentación de la reforma, Jorge Romero fue enfático al señalar que el PAN deja de ser un partido de “puertas cerradas” para convertirse en un instrumento de la ciudadanía. La narrativa central es devolverle a los votantes el poder de decidir quiénes deben competir por los cargos de elección popular.
Este enfoque busca reconstruir la relación entre el partido y una sociedad que ha mostrado desencanto por la opacidad en la vida interna de las fuerzas políticas.
4. Transparencia y mayores estándares de integridad
Otro eje de la reforma se enfoca en el fortalecimiento ético del partido. La dirigencia prometió elevar los controles internos de integridad, reforzar los comités de evaluación y exigir perfiles con trayectorias limpias.
El mensaje es claro: sin filtros éticos estrictos, cualquier apertura democrática pierde credibilidad.
5. Un intento por sacudirse viejas prácticas
La reforma también representa un intento del PAN por romper con prácticas heredadas de otras etapas políticas, donde los grupos internos, las corrientes y los acuerdos de cúpula marcaban el destino de las candidaturas.
Bajo el liderazgo de Jorge Romero, la narrativa oficial apunta a cerrar el ciclo de designaciones discrecionales que, durante años, debilitaron la confianza ciudadana en el partido.
6. El contexto político que presiona al PAN
Este viraje interno no ocurre en el vacío. El PAN enfrenta uno de los periodos más complejos de su historia: una pérdida sostenida de presencia territorial, una competencia electoral cada vez más dura y el dominio de nuevas fuerzas políticas en amplias regiones del país.
En ese escenario, Jorge Romero apuesta por un rediseño estructural que le permita al partido reconectar con sectores ciudadanos que se alejaron por decepción o hartazgo.
7. El riesgo de abrirse… y perder control
Si bien la reforma es presentada como un avance democrático, también implica un riesgo interno: los órganos tradicionales del partido pierden control absoluto sobre las candidaturas. Abrirse a la ciudadanía significa aceptar perfiles externos con alto posicionamiento social, incluso sin una larga militancia.
Para algunos grupos internos, este cambio implica la posibilidad de quedar desplazados del poder que durante décadas administraron al interior del PAN.
El mensaje político detrás de la reforma
Para Jorge Romero, el cambio no es únicamente administrativo: es un mensaje político dirigido tanto al electorado como a la militancia. La reforma busca proyectar al PAN como un partido que aprende de sus errores, se ajusta a las nuevas exigencias democráticas y se prepara para competir en un escenario donde los ciudadanos demandan participación real.
¿Reforma de fondo o apuesta estratégica?
El gran cuestionamiento que rodea este movimiento es si la transformación será profunda y sostenida, o si se trata de una apuesta estratégica de reposicionamiento frente a futuros procesos electorales. La historia reciente de los partidos en México ha mostrado que muchas reformas internas quedan en el papel.
El verdadero impacto de lo impulsado por Jorge Romero dependerá de cómo se apliquen las primarias abiertas en la práctica, cuán transparentes sean las encuestas y qué tan reales sean los filtros de integridad.
La prueba vendrá con las primeras candidaturas abiertas
Las primeras elecciones internas bajo este nuevo esquema serán la prueba definitiva. Ahí se sabrá si el PAN logró abrirse de verdad o si los viejos métodos solo se adaptaron a un lenguaje más moderno.
Lo que ocurra en ese momento marcará el rumbo del partido en los siguientes años.
Conclusión
La reforma a los Estatutos Generales del PAN encabezada por Jorge Romero representa uno de los movimientos internos más ambiciosos del partido en las últimas décadas. La apertura de candidaturas a la ciudadanía mediante primarias abiertas y encuestas científicas apunta a un rediseño profundo de su vida democrática.
Sin embargo, el verdadero alcance de esta transformación no se medirá en discursos ni en documentos, sino en la forma en que se apliquen estos nuevos mecanismos durante los próximos procesos electorales. Solo entonces se sabrá si este cambio fue el inicio de una nueva etapa o apenas un giro estratégico más en la larga historia del partido.








