Saltar al contenido principal

Por Redacción | 10 de enero de 2026 | 19:00 hrs

En la televisión mexicana, existen rostros que son populares y luego existen fenómenos mediáticos que se convierten en parte de la familia. Galilea Montijo pertenece, indiscutiblemente, a la segunda categoría. Al encender el televisor una mañana cualquiera en México, es casi seguro encontrarse con su risa contagiosa, su estilo de moda arriesgado y esa capacidad innata para conectar con el ama de casa y con el ejecutivo por igual.

Pero, ¿quién es realmente la mujer detrás del micrófono? A menudo, la vemos envuelta en la vorágine del día a día, entre chismes, menciones comerciales y retos virales, perdiendo de vista la impresionante trayectoria de resiliencia que la llevó a la cima. Este sábado, hacemos una pausa para realizar una crónica detallada sobre Galilea Montijo, la niña de Guadalajara que soñaba con ser bailarina y terminó convirtiéndose en la conductora mejor pagada y más influyente de la empresa de medios más grande de habla hispana.

¿Quién es Galilea Montijo? El origen de la estrella

Nacida como Martha Galilea Montijo Torres el 5 de junio de 1973 en Guadalajara, Jalisco, su historia no es la de un privilegio heredado. Galilea Montijo creció en un entorno modesto, marcado por la ausencia de una figura paterna constante en sus primeros años, un hecho que ella misma ha confesado que forjó su carácter fuerte y su ética de trabajo incansable.

Antes de las luces y las cámaras, su vida era la de una estudiante común con aspiraciones artísticas. Sin embargo, su carisma natural y una belleza innegable la empujaron hacia los concursos de talento locales. No era solo «una cara bonita»; tenía esa chispa, ese «ángel» que los productores de televisión pasan décadas buscando. Galilea Montijo representa el arquetipo del «Sueño Mexicano»: la idea de que con carisma, garra y saber aprovechar las oportunidades, se puede ascender desde el anonimato hasta el estrellato absoluto. Hoy, es madre, empresaria de moda y el pilar fundamental del matutino Hoy, pero para entender su reinado, debemos viajar a tres puntos específicos en el tiempo.

Momento Clave 1: «La Chica TV» (1993) – El nacimiento de una promesa

Si tuviéramos que marcar el «Big Bang» en la carrera de Galilea Montijo, sería sin duda el año 1993. En aquella época, los concursos de belleza eran la plataforma de lanzamiento definitiva, y el certamen «La Chica TV», conducido por el legendario Raúl Velasco, era el Super Bowl de las aspirantes a actrices.

Con apenas 20 años, una Galilea Montijo nerviosa pero imponente, con un peinado voluminoso típico de los noventa, se paró frente a las cámaras y conquistó al jurado. No fue solo su apariencia; fue su soltura al hablar. Ganar ese concurso no fue solo recibir una corona; fue recibir un pasaporte directo a las entrañas de Televisa.

Ese triunfo le abrió las puertas al Centro de Educación Artística (CEA). Fue el momento en que Galilea Montijo dejó de ser una tapatía anónima para convertirse en una «promesa». Raúl Velasco, conocido por su ojo clínico, predijo que ella tendría una carrera larga. Y no se equivocó. Este hito es fundamental porque le enseñó a lidiar con la presión en vivo, una habilidad que se convertiría en su mayor superpoder décadas después.

Galilea Montijo
Galilea Montijo: 3 momentos explosivos que definieron quién es la reina de la TV 3

Momento Clave 2: Big Brother VIP (2002) – La consagración del pueblo

Pasaron los años y Galilea Montijo trabajó en telenovelas como El premio mayor o Tú y yo, ganando reconocimiento, pero aún le faltaba ese «golpe de autoridad» que la separara del resto de las actrices juveniles. Ese golpe llegó en 2002 con el fenómeno social llamado Big Brother VIP.

Encerrada en una casa vigilada las 24 horas, el público mexicano conoció a la verdadera Galilea Montijo: sin guiones, sin maquillaje perfecto, vulnerable, divertida y auténtica. Su romance dentro de la casa y su personalidad «de barrio», sin pretensiones, generaron una empatía masiva. Mientras otros participantes intentaban mantener una imagen de pose, Galilea era ella misma: la amiga con la que te gustaría ir a tomar un café o una cerveza.

Ganar Big Brother VIP no solo le dio un premio en efectivo; le dio el título no oficial de «La Novia de México» de esa generación. Fue en ese preciso momento donde Galilea Montijo trascendió su rol de actriz para convertirse en una personalidad de televisión. Los ejecutivos se dieron cuenta de que la gente no la quería ver interpretando personajes ajenos; la querían ver a ella siendo ella. Esto pavimentó el camino para su llegada definitiva a la conducción, un terreno donde pocas mujeres habían logrado tanto poder.

Momento Clave 3: La consolidación en «Hoy» y la madurez (2008-Presente)

El tercer momento clave no es una fecha única, sino una era. La llegada y permanencia de Galilea Montijo en el programa Hoy redefinió las mañanas de la televisión mexicana. Aunque había tenido participaciones previas, su consolidación como titular indiscutible formó una mancuerna histórica con Andrea Legarreta.

Sin embargo, la clave de este periodo es su capacidad de reinvención ante la adversidad. Galilea Montijo ha vivido su vida adulta frente a la cámara: sus bodas, su embarazo en vivo, sus enfermedades, sus escándalos y, más recientemente, su divorcio y su nueva relación sentimental.

Lo que define este momento clave es su «teflón» mediático. En un mundo donde la cultura de la cancelación puede acabar carreras en minutos, Galilea Montijo ha navegado tormentas de críticas, memes y rumores con una habilidad magistral. Ha sabido reírse de sí misma (como aquel famoso error sobre la película Roma) y ha mostrado una madurez emocional al abordar su vida privada. En años recientes, al tomar el mando de reality shows de alto calibre como La Casa de los Famosos, demostró que no es una figura del pasado, sino que sigue siendo la conductora más capaz para manejar formatos de alta tensión en horario estelar.

El estilo Galilea: Más que una conductora

Parte integral de quién es Galilea Montijo radica en su impacto en la moda. A lo largo de los años, ha convertido los pasillos de Televisa en su pasarela personal. Su estilo, a veces controversial pero siempre audaz, la llevó a fundar su propia boutique, entendiendo que su nombre es una marca comercial potente.

Ella ofrece una visión de la mujer latina curvilínea que no pide disculpas por ocupar espacio. Galilea Montijo rompió con el molde de la conductora estática y acartonada para ofrecer dinamismo, moda y humor.

Conclusión: Un legado que sigue escribiéndose

Al revisar estos tres momentos, queda claro que el éxito de Galilea Montijo no es producto de la suerte. Es el resultado de una evolución constante: de la concursante de belleza ingenua en 1993, a la reina del reality en 2002, a la matriarca de la televisión actual.

Hoy, en 2026, Galilea Montijo sigue vigente no por inercia, sino porque ha sabido leer a su audiencia. Entiende que el público cambia y ella cambia con él, sin perder esa esencia tapatía que la hizo famosa. Guste a quien le guste, Galilea es, y seguirá siendo por mucho tiempo, el rostro definitivo del entretenimiento en México.

Galilea Montijo
Galilea Montijo: 3 momentos explosivos que definieron quién es la reina de la TV 4

Deja una respuesta