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Por Redacción | Domingo 22 de febrero de 2026, 12:00 h.

La madrugada de este domingo 22 de febrero quedará grabada en la memoria reciente de México como uno de los amaneceres más tensos y violentos de la última década. Lo que comenzó como un despliegue táctico sigiloso en las zonas serranas del occidente del país, rápidamente se transformó en una ola de fuego, humo y terror que paralizó a múltiples ciudades. El rumor que circulaba en las frecuencias de radio encriptadas pronto estalló en los medios nacionales e internacionales:

El Mencho, el fundador y líder absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), habría sido abatido durante un enfrentamiento directo con las fuerzas armadas federales. A partir de ese momento, la respuesta criminal no se hizo esperar, activando un protocolo de caos sincronizado que puso en jaque a las autoridades de al menos seis entidades federativas.

A continuación, desentrañamos los hechos a través de una crónica informativa que detalla el paso a paso de este operativo histórico y sus consecuencias inmediatas en el territorio nacional.

1. El sigilo militar en la sierra de Jalisco

Todo se originó antes de que saliera el sol. Elementos de élite del Ejército Mexicano, en estrecha coordinación con la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, incursionaron en los municipios de Tapalpa y Talpa de Allende, zonas históricamente identificadas como bastiones inexpugnables del crimen organizado.

El objetivo era claro, aunque sumamente peligroso: neutralizar a la cúpula máxima del cártel. Los informes de inteligencia militar apuntaban a que El Mencho se encontraba resguardado en una propiedad rural de difícil acceso. Las fuerzas castrenses avanzaron por los caminos de terracería, pero fueron rápidamente detectadas por los anillos de seguridad del grupo criminal, lo que desató un intenso intercambio de disparos con armas de alto calibre que retumbó en los valles aledaños.

2. La confirmación y la caída del líder

Aunque el Gobierno Federal manejó la información con extremo hermetismo durante las primeras horas, diversas fuentes de alto nivel confirmaron a medios de comunicación el desenlace del operativo.

Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, de 58 años de edad y originario de Aguililla, Michoacán, habría perdido la vida en el cruce de fuego. Este criminal, que durante años construyó un imperio global del narcotráfico con tentáculos en América, Europa y Asia, era el hombre más buscado tanto por el gobierno de México como por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), la cual ofrecía una recompensa histórica de 15 millones de dólares por cualquier información que condujera a su captura.

Su presunta muerte representa el golpe estructural más severo que ha recibido esta organización delictiva desde su fundación en el año 2011.

3. La reacción criminal: Fuego en las calles

Casi de forma simultánea a la caída de su líder, las células operativas del cártel activaron un protocolo de respuesta violenta sin precedentes. A lo largo y ancho de Jalisco, individuos fuertemente armados comenzaron a despojar a civiles y transportistas de sus vehículos para atravesarlos en avenidas principales y prenderles fuego.

El objetivo de esta táctica era obstruir el avance de los refuerzos militares y generar pánico entre la población civil. En la Zona Metropolitana de Guadalajara, arterias vitales como el Periférico Norte, la Calzada Independencia y la Avenida 16 de Septiembre amanecieron bloqueadas por densas columnas de humo negro, mientras que en destinos turísticos como Puerto Vallarta, el caos se apoderó de las calles, obligando a los transeúntes a buscar refugio de inmediato.

4. La respuesta del Gabinete de Seguridad

Ante la magnitud de la crisis, la respuesta institucional tuvo que ser inmediata. A través de un breve pero contundente comunicado en sus canales oficiales, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México confirmó que se estaban llevando a cabo operativos coordinados en Jalisco para contrarrestar los bloqueos.

«Las acciones se realizan para proteger a la ciudadanía y atender de manera puntual los incidentes registrados», señalaron las autoridades federales. La instrucción presidencial fue clara: restablecer el orden cueste lo que cueste y evitar daños colaterales a la población civil civil que, atónita, observaba cómo sus ciudades se convertían en escenarios de guerra urbana tras la presunta caída de El Mencho.

5. Código Rojo y la parálisis estatal

El gobernador del estado de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, utilizó sus redes sociales para informar a la ciudadanía sobre la gravedad de la situación. Confirmó la activación del «Código Rojo» en toda la entidad y anunció la instalación en sesión permanente de la Mesa de Seguridad, congregando a los tres niveles de gobierno.

Las clases fueron suspendidas, el transporte público detuvo sus rutas por completo y se emitió una recomendación urgente para que las familias permanecieran resguardadas en sus hogares. El terror no se limitó a Jalisco; rápidamente, el efecto dominó alcanzó a estados vecinos.

Michoacán, Colima, Guanajuato, Aguascalientes y Tamaulipas reportaron la presencia de ponchallantas, quema de tiendas de conveniencia y barricadas incendiarias en sus principales carreteras, demostrando la vasta capacidad operativa que El Mencho logró consolidar a lo largo de los años.

6. El futuro de la seguridad en México

El escenario que se vislumbra para las próximas semanas es de una enorme incertidumbre y tensión. La historia del narcotráfico en México nos ha enseñado que la eliminación de un líder absoluto rara vez significa el fin inmediato de la violencia. Por el contrario, la ausencia de El Mencho podría desatar una cruenta guerra interna por la sucesión del mando dentro del CJNG, así como el intento de cárteles rivales, como el de Sinaloa, por arrebatar los territorios que ahora quedan momentáneamente vulnerables. Las autoridades de inteligencia y las fuerzas armadas deberán mantenerse en alerta máxima para contener las posibles réplicas de este terremoto criminal.

Hoy, mientras las grúas retiran los esqueletos calcinados de los vehículos en las autopistas y los bomberos apagan los últimos focos de incendio, México reflexiona sobre el costo de esta guerra. El operativo militar de este domingo 22 de febrero marca un antes y un después en la estrategia de seguridad nacional. La presunta muerte de El Mencho es, sin lugar a duda, una victoria táctica significativa para el Estado mexicano, pero el eco de los fusiles y el humo sobre las ciudades nos recuerdan trágicamente que la pacificación del país sigue siendo una de las deudas más grandes y dolorosas de nuestra historia contemporánea.

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El Mencho: 6 claves del devastador operativo que paralizó Jalisco 2

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