ón en la que estábamos, relata Juan Manuel.
A pesar de las lesiones sufridas, la familia Iglesias Temich se siente agradecida por haber sobrevivido al accidente. Es un milagro que estamos vivos, que estamos aquí, menciona el padre de familia.
Actualmente, se encuentran en Ciudad Juárez, recuperándose de sus lesiones y agradecidos por poder contar la historia de su sobrevivencia al descarrilamiento del Tren Interoceánico.







