El Gobierno francés prepara una polémica reforma del derecho laboral. Un proyecto de reforma del derecho laboral del Gobierno socialista francés, que facilita los despidos y flexibiliza el tiempo de trabajo, desató este jueves una polémica en Francia, donde la izquierda y los sindicatos lo consideran «inaceptable».
El objetivo del texto es «mejorar la competitividad de las empresas y desarrollar y preservar el empleo», sostuvo la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, en una entrevista al diario económico Les Echos.
El proyecto de ley, que será presentado el 9 de marzo al Consejo de Ministros, etapa previa a su examen por el Parlamento, está destinado a aportar «flexibilidad» a las empresas en materia de contrataciones y despidos.
Entre otras medidas, la organización del tiempo de trabajo o la remuneración de las horas extraordinarias, hoy enmarcadas por la ley, serán decididas por acuerdos de empresa.
El texto prevé asimismo facilitar los despidos por motivos económicos y poner topes a las indemnizaciones por despido otorgadas por los tribunales laborales.
Aplaudido por el empresariado, el proyecto es criticado por los sindicatos y en la izquierda, incluso dentro del Partido Socialista (PS), en el poder. «En el estado actual, mal podría votarlo», declaró el dirigente del PS, Jean-Christophe Cambadélis.
El secretario general del sindicato Fuerza Obrera (FO), Jean-Claude Mailly, se declaró «dispuesto a actuar con otras organizaciones» sindicales para oponerse al proyecto. Si el mismo fuera adoptado «mañana, si trabajas y haces horas extraordinarias será menos pagado seguramente. Si eres despedido y el despido es considerado abusivo, tendrás menos indemnizaciones», y si «tu empresa tiene dificultades, serás despedido más fácilmente», dijo.
Myriam El Khomri es consciente de que los debates al respecto serán abundantes, pero no pierde la esperanza de «convencer a los parlamentarios de la ambición de este proyecto de ley».
Si este no fuera el caso, el Gobierno asumirá «sus responsabilidades», dijo la ministra, aludiendo a un recurso eventual al artículo 49-3 de la Constitución francesa, que permite adoptar una ley sin debate mediante la puesta en la balanza de la responsabilidad del Ejecutivo.