Blanca, Mark Meadows, declaró que Homan tiene la confianza del presidente y que su presencia será crucial para calmar los ánimos en la ciudad. Sin embargo, activistas y críticos del gobierno han expresado su escepticismo ante esta medida, señalando que Homan es conocido por sus políticas de mano dura en materia migratoria y que su presencia en Mineápolis podría exacerbar la situación aún más.
Mientras tanto, en Washington, el Congreso ha iniciado una investigación sobre los recientes asesinatos cometidos por agentes federales, con varios legisladores exigiendo respuestas claras y una rendición de cuentas por parte de las autoridades. Trump ha respondido a estas críticas insistiendo en que los agentes federales están haciendo un gran trabajo y que la violencia es necesaria para mantener el orden público.
El movimiento de oposición, sin embargo, sigue creciendo y fortaleciéndose en todo el país, con cada vez más personas uniendo sus voces para exigir justicia y un cambio en las políticas de seguridad del gobierno. La lucha está lejos de terminar y la Casa Blanca tendrá que encontrar una manera de responder a las demandas del pueblo si quiere evitar un mayor deterioro de su imagen y de su legitimidad en el poder.







