Tras años de investigación, expertos lograron modificar genéticamente a los mosquitos y volverlos inmunes al parásito Plasmodium , que transmite el virus de la malaria.
La técnica impediría que los insectos contagien a los seres humanos con esta enfermedad.
El mérito se lo llevó un equipo de entomólogos de la Universidad de Arizona, quienes mediante técnicas de biología molecular, diseñaron e insertaron una pieza con información genética en la secuencia de ADN del insecto Anopheles stephensi y luego la inyectaron en sus huevos.
«Si queremos detener eficazmente la propagación del parásito responsable de la malaria, es necesario que todos los mosquitos sean 100% resistentes», explica Michael Riehle, quien dirigió el estudio.
«Si un sólo parásito se cuela e infecta a una persona, todo el esfuerzo habrá sido un fracaso», añadió.
El próximo paso de la investigación es encontrar la manera de reemplazar a la población de mosquitos silvestre por los modificados.