Por Redacción | Martes 24 de febrero de 2026, 19:55 h.
La imagen tradicional de la justicia en México siempre ha estado enmarcada por los muros de mármol y las puertas cerradas de la capital del país. Sin embargo, este jueves 26 de febrero de 2026, ese paradigma centralista se romperá de forma definitiva. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abandonará su histórica sede en el Centro Histórico de la Ciudad de México para internarse en el corazón del sureste mexicano.
El motivo de este trascendental traslado es llevar a cabo su primera sesión itinerante, un acto de profundo simbolismo político y jurídico. El municipio elegido es Tenejapa, en el estado de Chiapas. En esta región de profundas raíces y mayoría tzeltal, los ministros no solo escucharán a las comunidades, sino que votarán un proyecto que podría redefinir el futuro de los pueblos originarios de todo el país.
Pero, ¿qué significa realmente este movimiento sin precedentes y por qué ha generado tanta expectativa a nivel nacional? En Diario Raíz desmenuzamos el fondo de este acontecimiento. A continuación, te presentamos las tres claves fundamentales que debes conocer sobre la primera sesión itinerante del máximo tribunal de la República.
1. ¿Qué es exactamente una sesión itinerante?
Para entender la magnitud del evento, primero debemos definir el concepto. Una sesión itinerante es, en esencia, la descentralización física del Poder Judicial. Históricamente, cualquier ciudadano, comunidad o municipio que buscara la protección máxima de la Constitución debía viajar a la Ciudad de México. Este modelo creaba una barrera geográfica y económica casi insalvable para las poblaciones más vulnerables del país.
La figura de la sesión itinerante nace para derribar esa barrera de marginación institucional. Recientemente, la SCJN modificó su Reglamento Interno, específicamente el artículo 9, para permitir que el Pleno pueda sesionar fuera de su recinto oficial. El objetivo central de esta nueva herramienta es acercar la justicia constitucional a los territorios donde se originan los conflictos de mayor trascendencia social, priorizando a las comunidades indígenas, afromexicanas y aquellos casos donde los derechos humanos estén gravemente comprometidos.
En términos prácticos, la sesión itinerante implica trasladar toda la logística, seguridad y formalidad del Pleno de Ministros a un auditorio o plaza pública en el interior de la República. No es una simple visita de cortesía ni un foro académico de debate; es una sesión ordinaria con pleno valor legal, donde los votos emitidos tendrán exactamente el mismo peso vinculante que si se hubieran emitido bajo los murales de José Clemente Orozco en el edificio de Pino Suárez.
2. El corazón del debate: El autogobierno en Tenejapa
El segundo dato crucial para comprender la importancia de esta sesión itinerante radica en el tema específico que se pondrá sobre la mesa. La elección de Tenejapa, Chiapas, no es ninguna casualidad geográfica ni un simple capricho de agenda. Los ministros viajarán al sureste porque allí se encuentra el epicentro de una exigencia histórica que lleva décadas esperando una resolución definitiva por parte del Estado mexicano.
Durante esta sesión itinerante, la Corte analizará y votará el amparo en revisión 344/2025. El proyecto de sentencia fue elaborado y será presentado por la ministra Loretta Ortiz Ahlf. El núcleo del asunto es el derecho inalienable al autogobierno y a la libre determinación de los pueblos indígenas, un concepto que a menudo se queda en la letra muerta de los tratados internacionales, pero que las comunidades exigen ver materializado en su vida cotidiana.
El documento que se discutirá en la sesión itinerante es sumamente contundente. El proyecto de la ministra Ortiz Ahlf señala de manera directa al Congreso del Estado de Chiapas por haber sido omiso en su deber legislativo. De aprobarse este proyecto, la Corte le ordenará al congreso local que expida de inmediato el marco legal y administrativo necesario para hacer plenamente operativo el derecho de las comunidades a su libre determinación.
Esto no es un asunto menor ni una simple reforma de forma. Se trata de reconocer el derecho legítimo de los pueblos originarios a elegir a sus propias autoridades mediante el sistema normativo de usos y costumbres. Aún más importante, el fallo de esta sesión itinerante podría garantizarles la capacidad real y efectiva de administrar y ejercer sus propios recursos públicos de manera directa, sin la intermediación burocrática de los ayuntamientos tradicionales que históricamente los han marginado.

3. El mensaje político: Igualdad sustantiva y justicia de raíz
El tercer elemento que hace histórica a esta sesión itinerante es el poderoso mensaje político que envía la Suprema Corte a la nación entera. Al sacar los estrados a la calle, el máximo tribunal reconoce implícitamente que la justicia no puede ser ciega ante la geografía ni sorda ante el clamor de los pueblos más apartados.
La argumentación detrás del proyecto que se votará en la sesión itinerante subraya que el autogobierno indígena no debe ser visto jamás como una concesión graciosa del Estado o un privilegio otorgado desde el centro. Por el contrario, se establece como la única vía verdadera para alcanzar lo que la Constitución define como «igualdad sustantiva». Es el reconocimiento de que México es una nación pluricultural y que sus instituciones deben reflejar esa diversidad en la práctica, no solo en los discursos.
El impacto de lo que ocurra durante la sesión itinerante en Tenejapa resonará mucho más allá de las fronteras de Chiapas. Si el proyecto de la ministra Ortiz alcanza la mayoría de votos requerida, sentará un precedente jurisprudencial incalculable. Abrirá la puerta para que cientos de comunidades indígenas y afromexicanas en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y otros estados exijan y logren el mismo derecho al autogobierno y a la administración directa del presupuesto público.
Esta primera sesión itinerante demuestra una evolución indispensable en la doctrina constitucional mexicana. Los ministros entenderán que dictar sentencia sobre un conflicto territorial desde un escritorio alfombrado en la capital no es lo mismo que mirar a los ojos a las comunidades afectadas mientras se delibera sobre su futuro. La justicia de escritorio cede su lugar a la justicia de territorio.
En Diario Raíz seguiremos de cerca cada detalle de esta histórica jornada. La sesión itinerante del próximo jueves no solo es un acto inédito de justicia abierta, sino la consolidación de un país que por fin comienza a saldar sus deudas históricas desde la raíz.








