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En Latinoamérica existe un rezago en la reducción de daños por tabaco y por esa razón, se realizó el “Primer Foro Latinoamericano de Nicotina y Reducción de Riesgo, el 6 de marzo, en el Hotel Marquis en Reforma, donde se discutió el rol del vapeo como una de las herramientas más efectivas para dejar de fumar cigarros y reducir los riesgos en la salud de millones de fumadores. 

El consumo de tabaco causa cerca de un millón de muertes anuales en Latinoamérica, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), por lo que en la lucha contra el tabaquismo, diversos países de la región han emprendido una estrategia integral para implementar políticas de reducción de daños conocidas como MPOWER y establecidas por la (OMS). 

Durante el evento, investigadores, médicos y activistas de México, Argentina, Costa Rica, Panamá, Suecia, Canadá y Perú, compartieron evidencias científicas desde las cuales se podrían establecer políticas públicas de salud en los países de la región y marcos regulatorios que contemplen el consumo de vapeadores como alternativa para la disminución de tasas de tabaquismo.

Los expertos explicaron que la reducción de daños del tabaco tiene el propósito de disminuir los daños por el cigarro y conseguir que los fumadores adultos, que no logran o no quieren dejarlo, consuman alternativas con nicotina de una manera menos nociva para su salud, como lo son los vapeadores, los cigarros electrónicos y los calentadores de tabaco, entre otros.

Por su parte, Rafael Lara de la asociación Razón, Autonomía y Derecho, explicó que se busca reducir el daño que pudieran generarse por el consumo de tabaco, pero sin “cancelar” las alternativas al cigarro que podrían salvar miles de vidas y disminuir el número de fumadores algo que “no acaban de entender a veces las autoridades”.

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“La idea de reducción de daños no cancela conductas, las políticas estatales deben de ser realmente alternativas de la reducción del daño, y finalmente se busca proteger a las personas de las consecuencias de sus propias decisiones, pero no la cancelación”, comentó.

A su vez, Jessica Esquivel, médica del Instituto de Cirugía Torácica Mínimamente Invasiva, recordó que existen muchas instituciones sanitarias internacionales que apoyan los vapeadores para reducir los daños del tabaco, por lo que no se explica por qué en México la Secretaría de Salud no investiga más sobre sus beneficios para combatir esta epidemia.

“El sistema de salud de Reino Unido justo estableció que la nicotina es adictiva y es la responsable de la adicción al tabaco, pero no es responsable del cáncer ni de las enfermedades respiratorias pulmonares asociadas al tabaquismo”, indicó.

También puntualizó que el Colegio Real de Médicos de Reino Unido establece que los vapeadores son para fumadores que quieran dejar de fumar o desean hacerlo y no pueden, mientras que la FDA de Estados Unidos, indicó que al sustituir el cigarro convencional por un por estos dispositivos, reducen aproximadamente 95 por ciento la exposición a sustancias tóxicas que se encuentran en el humo del tabaco.

Remarcó que en países donde están regulados, como en Reino Unido o Nueva Zelanda, los ingredientes que deberían de contener los productos sin humo deben de ser de grado médico y es por ese motivo la importancia de hacer regulaciones, porque en el mercado negro se venden dispositivos con sustancias que dañan a la salud como la vitamina E. 

“Existe el mercado negro, cualquiera puede encontrar estos productos, pero no están regulados y probablemente tengan otras sustancias, que a lo mejor sí son dañinas para nuestra población. Entonces, si el enfoque realmente es para la salud de los mexicanos, necesitamos regulaciones”, señaló

En el caso de Perú, Jorge Palma, presidente de la Asociación Peruana de Vapeadores (ASOVAPE), consideró que el panorama para regular los vapeadores es complicado y propuso políticas que sean consecuente con los hallazgos científicos y estudios médicos en torno al vapeo.

Asimismo, pidió que se tome como ejemplo a países donde se ha usado el vapeo como método de reducción de daños y el consumo de cigarros ha bajado de forma sustancial.

“Queremos que en el Perú se respeten los derechos de aquellos que hemos optado por el vapeo como alternativa frente al tabaquismo (…) Tratamos de comenzar a regular, comenzar a hablar con congresistas, tratar de explicarles, de informarlos que es el mayor real que teníamos en Perú, por qué los pocos intentos de proyectos de ley siempre entraba una actitud prohibicionista”, indicó.

El activista Bastian Arellano, comentó que después de varios años intentando regular los vapeadores en Chile, se creó la asociación “Vapear no es Fumar Iberoamérica” y aunque en 2019 lograron que les concediera espacio para presentar por primera vez una sesión pública Pro vapeo esto se vino abajo después de las elecciones y el cambio de diputados.

Sin embargo, aunque la señaló que la lucha aún continúa, en ese entonces, con ayuda de los usuarios, enviaron más de nueve mil cartas a los diputados de la Comisión de Salud defendiendo a los productos sin humo, lo cual permitió informar a los legisladores para que se dieran cuenta que era una alternativa de reducción de riesgo importante y que podía servir a la población.

“Además, los diputados se dieron cuenta que con una mala regulación iban a afectar a personas, que se iban a ver mermados sus derechos a poder elegir una opción de reducción de riesgo y salvar su vida”, comentó. 

JGR

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