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Macondo como país imaginario de Gabriel García Márquez (1927-2014) es una excelente forma de reflexionar sobre “los cien años de soledad, de insolidaridad y de violencia que viven los colombianos”, que hoy están empeñados en encontrar la paz, consideró la escritora Piedad Bonnett.
Consultada sobre el invitado de honor de la próxima Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), que es Macondo, Bonnett consideró que “es Aracataca, es el mundo Caribe, es Colombia, con sus guerras civiles, historias, con la masacre de las bananeras (1928), con costeños y cachacos, Es también América Latina”.
En la FILBo, es la primera vez “que no tenemos un país real sino un país imaginario. Macondo es un país más conocido en la mente de los lectores del mundo”, refirió la poeta y dramaturga, quien forma parte del equipo de curadores de la exposición en homenaje e Gabo.
Junto con Bonnett, la muestra es curada por Ariel Castillo, doctor en Literatura, y Jaime Abello, director de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).
El pabellón de tres mil metros cuadrados, que estará en la FILBo, para reunir el mundo imaginario de Macondo, entre el 21 de abril y 4 de mayo, mostrará a ese “país que todos conocemos pero que es difícil definir. Macondo es una realidad muy amplia y con muchos matices”, comentó Bonnett.
Para la escritora colombiana, cada lector de la obra de García Márquez tiene “su propia idea de Macondo, su propia representación”.
Los curadores de la exposición buscan que la muestra en el pabellón Macondo no caiga en folclorismos, en caricaturas y mucho menos en una visión descriptiva del país imaginario que sólo existe en la obra literaria de García Márquez.
La obra “Cien años de soledad”, que le dio el premio Nobel en 1982 a García Márquez, que se ha convertido en una verdadera representación del universo entero, será el eje articulador de la exposición, porque es en ella, donde Macondo aparece en toda su magnitud.
En los tres mil metros cuadrados del pabellón Macondo, el visitante podrá apreciar la edad mítica de los Macondianos, las ilusiones que crearon los gitanos, el aislamiento de ese mundo mágico e imaginario de Gabo, lleno de utopías y sueños.
Para Bonnett, Macondo es un mundo de sueños y fracasos, en donde la épica está presente en el camino de la civilización, el dinero y la política de Macondo, cuando los conservadores llegan y comienza una era de conflictos y guerras civiles.
La bonanza bananera de la década de los años 20 del siglo XX, el despilfarro económico, y la masacre de los trabajadores de las bananeras en el Caribe colombiano estarán representadas en la exposición Macondo, país imaginario invitado de honor de la FILBo.
Macondo es un lugar de espejos y de espejismos”, explica la escritora.
“El pabellón de Macondo reflejará ese espejo deforme de la realidad de la obra de Gabriel García Márquez, o su visión mítica de la historia. Y también, los espejismos de los sueños que fracasan, tal como lo expresó en su universo literario el premio Nobel”, subrayó Bonnett.
La exposición “será un Macondo lleno de fantasía, imaginación y juego, en contraposición con otro Macondo que padecerá las guerras y la violencia”.
“No será un Macondo ligado a un destino geográfico, sino que será diferente para cada visitante. Antes que plantear una idea, el pabellón suscitará emociones”, aseguró la autora de la novela “El prestigio de la belleza” y “Siempre fue invierno”.
Macondo

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