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Policías federales capturaron el viernes a Servando Gómez “La Tuta”, considerado líder del cártel de Los Caballeros Templarios que asoló durante años el estado occidental de Michoacán.
La detención de Servando Gómez “La Tuta” ocurrió en Morelia, la capital del estado, en una operación en la que no se disparó un solo tiro, dijo a diversos medios y agencias un funcionario federal no autorizado a ser identificado debido a que públicamente no se había informado la captura.
Servando Gómez “La Tuta”, de 49 años, por el que se había una ofrecido una recompensa de hasta 2 millones de dólares, es el último de los líderes del grupo criminal detenido después de meses de golpes a la organización.
El funcionario dijo que los policías federales utilizaron información de inteligencia recabada durante meses para dar con su paradero.
Los Caballeros Templarios, una organización criminal escindida de La Familia, manifestó desde su origen inclinaciones pseudo religiosas y llegó a tener un control casi total de las actividades políticas y económicas de Michoacán.
Varios funcionarios estatales han sido detenidos en el último año por presuntos nexos con el cártel incluido Jesús Reyna, quien fuera secretario de gobierno y gobernador interino de Michoacán.
El poder de Los Caballeros Templarios recién comenzó a disminuir cuando un movimiento de civiles armados, las autodefensas, decidió tomar las armas a principios de 2013 y se enfrentó al cártel.
Las autodefensas -agricultores, empleados y presuntos miembros de otras organizaciones criminales- tomaron pueblo a pueblo en la zona que controlaban los Templarios y obligaron al gobierno federal a organizar una auténtica ofensiva contra ellos.
Servando Gómez “La Tuta” siempre ha dicho que las autodefensas trabajan para el cártel del vecino estado de Jalisco, interesado en penetrar en Michoacán.
El golpe al crimen organizado llega en un momento justo para el gobierno. El presidente Enrique Peña Nieto enfrenta una crisis política por la desaparición hace cinco meses de 43 estudiantes a manos de la policía y la polémica generada por el posible conflicto de intereses por la compra de su casa y la de su secretario de Hacienda a contratistas del gobierno.
La semana ya había comenzado envuelta en la polémica cuando el director de cine Alejandro González Iñárritu dijo al aceptar un Oscar que esperaba que México consiguiera el gobierno que se merece. Poco después el papa Francisco se refirió a un incremento del narcotráfico en Argentina como un proceso de “mexicanización” y Donald Trump propuso que dejasen de hacerse negocios con el país.
No obstante, el gobierno le ha dado varios golpes a las estructuras del crimen organizado. Hace un año detuvo al capo más importante, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
“Se trata de una captura significativa porque (Servando Gómez “La Tuta”) es un actor importante”, dijo Eric L. Olson, analista especializado en México y criminalidad organizada del Centro Woodrow Wilson de Washington.
Agregó que “las capturas son importantes pero hay que ponerlas en perspectiva… Podría desatar más violencia y más conflictos, aunque es difícil imaginarse Michoacán yendo aún peor”.
Aunque comenzó traficando marihuana, hacia 2005 Servando Gómez “La Tuta” se convirtió en uno de los líderes de La Familia, un grupo ilegal que se presentó en Michoacán como una organización justiciera que limpiaría al estado de criminales y del que después saldrían Los Caballeros Templarios.
El grupo efectuó sangrientas ejecuciones y gracias a su capacidad para corromper funcionarios logró apoderarse del puerto internacional de Lázaro Cárdenas, uno de los más importantes del Pacífico, por donde traficaba minerales que hicieron ganar a los Templarios millones de dólares.
Nacido el 6 de febrero de 1966 en la localidad michoacana de Arteaga, en la región conocida como Tierra Caliente, Servando Gómez “La Tuta” era extrovertido y hablador, algo poco habitual entre los grandes capos. Se autodenominaba un criminal “de clase alta” y en más de una ocasión propuso pactar con el gobierno.
“Somos un mal necesario”, dijo Servando Gómez “La Tuta” en un video en el que se dirigía a un grupo de ciudadanos de un pueblo michoacano. “Desafortunada o afortunadamente, estamos aquí. Y si no estuviéramos nosotros, vendría otro grupo”.
En truculentas declaraciones en video, Servando Gómez “La Tuta” acusó constantemente al gobierno federal de apoyar a grupos rivales y ofreció alcanzar un acuerdo de paz con las autoridades.
El célebre prófugo aparecía con frecuencia ya sea arengando a su grupo por radiofrecuencia o contactando vía telefónica a canales de televisión o estaciones de radio del país. El único otro capo de la droga prófugo conocido que habla con los medios es Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes del cártel de Sinaloa, que ha otorgado una sola entrevista a los medios.
La Familia al principio se describió a sí misma como un grupo defensor que protegía a comunidades del cártel de los Zetas. Testigos afirman que La Familia entrenó a sus reclutas en técnicas extremadamente violentas como la decapitación y el descuartizamiento de víctimas, y frecuentemente emboscó a soldados y policías federales.
Como líder de Los Caballeros Templarios, Servando Gómez “La Tuta” emitió panfletos tamaño bolsillo que fueron repartidos en autobuses en 2011 mientras el cártel buscaba crear una base social. El “código de conducta” indicaba que sostenían una guerra contra la pobreza, la tiranía y la injusticia, mientras eran culpados de asesinatos, extorsión y narcotráfico.
En una entrevista con MundoFox, la cadena en español de News Corp., Servando Gómez “La Tuta” reconoció haber cometido muchos delitos pero aseveró nunca haber matado a una persona inocente. También sostuvo que no le tenía miedo a la muerte y que prefería morir que ir a prisión.
Relacionarse con él siempre ha generado grandes escándalos.
Gómez acusó a la senadora federal María Luisa Calderón, hermana de quien fue presidente de la república Felipe Calderón, de buscar su apoyo a través de un asesor cuando compitió por la gobernación de Michoacán en 2011. Mostró un vídeo en el que se le veía hablando con un nombre que, afirmó, trabajaba para Calderón. El partido dijo que no tenía relación con él.
En la grabación de una conversación telefónica entre un diputado federal y el sospechoso de narcotráfico, filtrada y hecha pública por un canal de radio, se escuchaba cómo se apoyaban. Se abrieron cargos contra el diputado, César Godoy, que se encuentra prófugo, acusado de lavado de dinero.
Servando Gómez La Tuta

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