Skip to main content

Este fin de semana se dieron cita en el Ajusco madres buscadoras, desesperadas por encontrar algún indicio de sus hijos.

Cabe mencionar que en el transcurso de los últimos dos años, las autoridades han localizado al menos 20 cuerpos en la zona del Ajusco, sin embargo, desde tiempo atrás se ha vuelto propicia para el abandono de cadáveres, debido a sus condiciones geográficas: zonas principalmente rurales y escasos o nulos alumbrado público y cámaras de videovigilancia.

Te puede interesar Vigila Policía Ferderal y Ejército la refinería Miguel Hidalgo en Tula

Bajo custodia del ejercito llegan madres buscadoras al Ajusco

De acuerdo con información del medio Excelsior, la semana pasada, mujeres y otros familiares trabajaron en la zona mencionada.

La jornada comenzó con la explicación de la estrategia a cargo de Yadira González, quien desde hace 17 años busca a uno de sus familiares y quien por su experiencia se ha vuelto una líder entre las familias.

Enseguida forman un círculo para escuchar la oración del sacerdote Arturo, integrante de las brigadas: “Guía nuestros pasos; sé tú nuestra luz en el sendero y permite el reencuentro con todos los que amamos y que ahora están desaparecidos”.

Te puede interesar Conoce al lomito “abanderado” que desfiló con el Ejército mexicano (Video)

Tras orar, el religioso grita y las madres buscadoras le responden. La letanía se ha convertido casi en un himno o grito de lucha:

Bajo custodia del ejercito llegan madres buscadoras al Ajusco

–¿Por qué los buscamos?

–¡Porque los amamos!

–¿Por qué las buscamos?

–¡Porque las amamos!

–¿Hasta cuándo?

–¡Hasta encontrarles!

Para abarcar distintas áreas del Ajusco, en la zona alta de la alcaldía Tlalpan, las madres y familiares de los desaparecidos son divididos en cuatro células; cada una es escoltada por elementos del Ejército, la Guardia Nacional y binomios caninos de la Policía capitalina. También se suman paramédicos, peritos y especialistas en distintas materias para la búsqueda de fosas clandestinas o restos humanos.

Te puede interesar Policía Estatal y Ejército tomaron la seguridad de Chilpancingo

Jornada de las madres buscadoras

Ante los riesgos, las brigadas trabajan de día. El miércoles lograron peinar aproximadamente cinco kilómetros a la redonda del punto de partida.

Daniela formó parte del Equipo 1, encabezado por Jaqueline Palmeros, fundadora del colectivo Una Luz en el Camino, integrado por 37 familias que buscan a sus parientes con ausencias de meses o hasta cinco años.

Combaten el frío de esta zona alta de la ciudad con chamarras, pero suelen llevar sobre ellas playeras con los rostros estampados de sus hijos.

De acuerdo con México Evalúa, la desaparición de personas en la ciudad ronda el 100% de impunidad.

Te puede interesar Colombia pide perdón por asesinados por el Ejército Nacional

Bajo custodia del ejercito llegan madres buscadoras al Ajusco

Ante ese escenario, Jaqueline formó su organización: “Realizamos búsquedas tanto en vida como en muerte, como la de hoy, que es una búsqueda en campo: buscamos cuerpos, fosas, restos óseos”, dijo la madre de Monserrat Uribe, quien desapareció en julio de 2020 en la alcaldía Iztapalapa.

El recorrido fue cuesta abajo, entre piedras, maleza y árboles. Todo lo hacen sin haber recibido alguna capacitación técnica, y a pesar de ir acompañadas de especialistas en búsqueda y rescate de personas, la tarea más pesada y agotadora la hacen ellas.

Las “madres buscadoras” utilizan como herramienta principal una varilla en forma de T que entierran lo más hondo que les es posible, después la sacan y la huelen.

Bajo custodia del ejercito llegan madres buscadoras al Ajusco

“Si huele fétido, ahí hay restos”, dice Daniela, quien es habitante de la zona y por ello es la que pareciera que está más adaptada en el campo. A su lado hay mujeres de Michoacán y otros estados.

Te puede interesar Ejército Mexicano mantienen autosuficiencia en la elaboración de uniformes

Tras un hallazgo gracias al olfato, es turno de Mitla, pastor alemán del agrupamiento Zorros de la SSC, el cual confirma que hay restos óseos.

Es ahí cuando las peritos de la Fiscalía capitalina entran a hacer su labor. Con una pala comienzan a excavar y con un cepillo de dientes limpian los huesos encontrados; los guardan y posteriormente serán analizados para determinar si son de humano.

Mientras esas diligencias se llevan a cabo, Daniela explica que las investigaciones en torno a la desaparición de su hijo no avanzan, por lo que se integró a Una Luz en el Camino, el cual es la segunda vez que convoca a una búsqueda similar; la primera se realizó en mayo de 2021.

Logran encontrar cuerpos

“El año pasado encontramos dos positivos, una mujer de 17 años, que tenía año y medio de desaparecida, el 80% de su cuerpo, y un masculino que hasta la fecha no se ha podido identificar”, señaló Jaqueline.

Te puede interesar Tatiana Clouthier Es La Novena Funcionaria Morenista En Renunciar A La 4T

Bajo custodia del ejercito llegan madres buscadoras al Ajusco

Agregó que localizar restos da esperanza a las familias de poder despedir a sus seres queridos.

Con el sol a plomo, la brigada hizo una pausa para descansar, algunos aprovecharon para comer, pero los que nunca bajaron la guardia son los uniformados de las fuerzas armadas. Permanecen alerta, pues la zona ha sido escenario de balaceras que han sostenido grupos de talamontes con pobladores.

Por eso en la diligencia también hay senderistas y personal de la Comisión de Recursos Naturales (Corena) de la ciudad, quienes a machetazos son los que abren caminos, evitando la confrontación con algún grupo delictivo.

Cuarenta minutos después la brigada retomó sus actividades, Yadira, la líder, indica que irán a la “zona de tala”, para que ahí “le echen galleta” en la búsqueda. Tienen enfrente un descenso de dos kilómetros.

Te puede interesar Orden De Aprehensión Contra García Cabeza De Vaca Anterior A La 4T

Bajo custodia del ejercito llegan madres buscadoras al Ajusco

Durante el trayecto, Daniela, acompañada de su cuñada y sobrino, seguían buscando indicios, sin embargo, un ruido alertó a todos: alguien trabajaba con una sierra eléctrica, señal de que había talamontes en el camino previsto. Las autoridades prefirieron desviar la ruta, para evitar un altercado.

Regresaron cuesta arriba. El reloj marcaba las 14:00 cuando las cuatro células, que mantuvieron comunicación con radios, volvieron a reunirse.

A Daniela se le observa cabizbaja, pero no rendida: “Volveré las veces que sea necesario”.

LM

Leave a Reply