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Egipto
Egipto organiza a partir de este viernes una conferencia económica internacional para atraer inversores extranjeros, pero que busca, especialmente, afianzar el poder del presidente, Abdel Fatah al Sisi, aliado ineludible en la lucha contra los yihadistas.
Los jefes de la diplomacia de EEUU y Reino Unido anunciaron su participación en el último momento, que viene a reconfortar la imagen de Sisi como aliado en el mundo árabe, donde el grupo yihadista Estado Islámico (EI) controla territorios en Egipto y Libia, así como en Siria y en Irak.
Los expertos no esperan ni promesas de fondos ni importantes anuncios en esta conferencia llamada ‘Egipto, el futuro’, abierta inicialmente a los ministros de Finanzas y los jefes de grandes grupos internacionales. La gran mayoría de contratos o proyectos que se anuncien ya están en marcha desde hace más o menos tiempo.
La conferencia económica comenzará este viernes en la ciudad costera de Sharm el Sheij, a orillas del mar Rojo, y terminará el domingo. El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, que llegó en la madrugada del viernes, también abordará con Sisi los esfuerzos de la coalición internacional contra el Estado Islámico, la situación en Libia y la actual crisis en Siria, según el Departamento de Estado.
Aunque Washington, como el resto de países occidentales, parece indignarse por la sangrienta represión de Sisi contra los partidarios de su predecesor, el islamista Mohamed Mursi, EEUU comprendió rápidamente que no podían obviar al país árabe más poblado y mejor armado en su lucha contra los yihadistas.
Desde que el Ejército destituyera y detuviera en 2013 a Mursi, primer presidente elegido democráticamente en Egipto, las autoridades egipcias reprimen violentamente cualquier tipo de oposición.
Sisi es el principal jefe de Estado de la región, que reclama la formación de un ejército árabe conjunto para hacer frente a la amenaza de los yihadistas, asunto que abordará la Liga Árabe a finales de marzo.
Las autoridades egipcias anunciaron la participación en la conferencia económica de 80 países y 23 organismos internacionales.
“Egipto quiere mostrar que regresa con fuerza a la escena internacional”, comenta un diplomático occidental, para quien Sisi quiere proyectar la imagen de un poder fuerte que sabe restablecer la seguridad y la estabilidad.
– Atentados –
El objetivo del jefe de Estado egipcio podría verse afectado por los atentados casi diarios contra la policía y el Ejército, que los yihadistas reivindican en represalia a la represión en el país. Las fuerzas de seguridad egipcias han matado a más de 1.400 manifestantes pro Mursi desde 2013 y han encarcelado a más de 15.000 simpatizantes islamistas. Naciones Unidas denuncia regularmente las condenas a muerte en procesos masivos y expeditivos.
Un atentado durante la conferencia sería “un doble fracaso” para Egipto, ya que “atraería la atención de los medios de comunicación” en detrimento de la cumbre y “contradiría el discurso” de esta conferencia sobre la restauración de la “seguridad y la estabilidad”, según el diplomático.
La rama egipcia del EI, cuyo feudo se encuentra al norte de Sinaí, reivindica los atentados con más víctimas. Soldados enmascarados de la Guardia Presidencial tomaron posiciones el jueves en la sala de conferencia de Sharm el Sheij y en sus alrededores. Asimismo, tanques patrullan las dunas próximas a la ciudad.
Las organizaciones internacionales de defensa de los Derechos Humanos acusan a Sisi de dirigir un gobierno “más represivo” que el de Hosni Mubarak, cuya presidencia terminó tras una revuelta popular en 2011.
Pero Egipto, al borde del precipicio económico, también necesita a los inversores extranjeros. En este sentido, Sisi ultima una ley para facilitar las inversiones, mientras que las autoridades esperan alcanzar un crecimiento del 4,3% en el periodo 2015/2016, frente al 2% de media desde la revuelta de 2011.

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